Reflectores de honra
Génesis 39–40
Mateo 11
Bárbara Mertz se queja del faraón egipcio Ramsés II. En su libro Temples, Tombs, and Hieroglyphs [Templos, tumbas y jeroglíficos], esta arqueóloga escribe: «Uno se cansa de tanto Ramsés. Su rostro, su figura y su nombre están esculpidos en más de la mitad de los muros que aún quedan en pie en Egipto; al menos, eso parece». En su insaciable sed de honra, Ramsés se deleitaba en la religión egipcia, que enseñaba que el faraón era dios.
Compara el deseo de honra de Ramsés con la actitud de Pablo y Bernabé. En uno de sus viajes misioneros, enfrentaron una situación donde rechazaron aceptar vanagloria. Cuando la multitud de la idólatra ciudad de Listra los vio sanar a un paralítico, exclamó: «Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros» (Hechos 14:11). De inmediato, prepararon animales para sacrificarlos en honor a ellos. Pero rápidamente, ambos objetaron, diciendo: «Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo» (v. 15).
No podemos compararnos con los apóstoles en cuanto a sus logros para Dios, pero todos hacemos cosas para Él. Es allí, entonces, donde debemos ser «reflectores de honra» y asegurarnos de que el Señor sea quien reciba toda la gloria por las cosas que nosotros hacemos.
La meta más grandiosa del hombre: que Dios reciba la gloria y la honra.

¿Se me pondrá la carne de gallina cuando conozca a la persona adecuada? ¿Cuánto esfuerzo debo hacer para encontrarla? ¿Qué clase de persona quiere Dios para mí? ¿Y si a mi madre y a mi padre, o a mis amigos no les gusta la persona que creo es la adecuada? ¿Importa mucho si uno de los dos no es creyente?



Solo Dios Basta !!! a el la Gloria y la alabanza Amen
Gracias por su ministerio amados hermanos del Pan diario. si es el Señor el único que debe recibir la gloria por todo lo que hacemo por el y para el. doy gloria a Dios por sus vidas y por su ministerio. Dios les siga usando y bendiciendo.
pastor Miguel Oliva.