Consecuencias tardías
Éxodo 14–15
Mateo 17
Cuando era niño, aprendí a portarme bien cuando los adultos me premiaban por la buena conducta y me castigaban por las malas maneras. Este sistema funcionaba bastante bien porque el premio o el castigo se aplicaban inmediatamente después del comportamiento, lo cual vinculaba perfectamente la causa con el efecto. Sin embargo, cuando me convertí en adulto, la vida se fue complicando y las consecuencias de mis acciones no siempre fueron inmediatas. Al proceder mal y no meterme en problemas, comencé a pensar que a Dios no le importaba lo que yo hacía.
A los hijos de Israel les sucedió algo parecido. Cuando desobedecieron al Señor y no sufrieron resultados adversos de inmediato, dijeron: «Ha abandonado Jehová la tierra, y Jehová no ve» (Ezequiel 9:9). Esto indicaba que creían que Dios había perdido el interés en ellos y que no le importaba que se portaran mal. Pero estaban equivocados. Cansado de sus caprichos, al final Dios dijo: «No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hablé se cumplirá» (12:28).
Cuando Dios pospone la disciplina, no se debe a la indiferencia, sino que es el resultado de Su propia naturaleza: misericordiosa y lenta para la ira. Algunos consideran esto como una actitud permisiva ante el pecado; sin embargo, la intención del Señor es que sea una invitación al arrepentimiento (Romanos 2:4).
La única manera de arreglar las cosas es admitir que has estado equivocado.






La ley de la retribucion.
la ley da la retribucion afirma haces mal espera mal, haces bien espera el bien; este pensamiento no siempre es aplicable inmediatamente dado a que el que nos rige es un Dios lleno de Misericordia y no de ira Jer 29:11.
Tampoco esto implica que DIOS pasa por alto el pecado aunque algunas personas piensan que EL se a olvidado,(Eclesiates 8:11-13)
sino sabe Dios que el pecado se Vence con lo bueno (Rom 12:21) Dios es Justo como no hay otro, bueno y misericordioso quen nos mira con agrado no conformandose en lo que somos sino en lo que llegamos a ser en EL
Grande es Dios,y te ama tal y como eres.
Siguele hoy y viviras.
El Señor SIEMPRE es tan misericordioso, que nos da una segunda oportunidad,en Deuteronomio 30:2-3 afirma que si nos volvemos a el, se compadecerá de nosotros y nos restaurará. Sin importar nuestra infidelidad el SIEMPRE está con nosotros, debemos entonces aprovechar que tenemos un Dios de segundas oportunidades y elegir pues la vida y no la muerte (Dt 30: 19b)