Realmente sediento
Job 8–10
Hechos 8:26-40
¿Alguna vez tuviste una sed terrible? Hace unos años, visité a mi hermana Kathy en Mali, África Occidental. Una tarde, mientras hacíamos un viaje de turismo, la temperatura subió a más de 40 ºC. Muerto de sed, le dije: «Oye, necesito beber algo». Cuando Kathy me dijo que se había olvidado de llevar una provisión de agua filtrada, comencé a desesperarme un poco. Cuanto más seguíamos viaje, tanto más me preguntaba cómo sería en realidad morirse de sed.
Por fin, Kathy dijo: «Ya sé dónde podemos ir», mientras se dirigía hacia la entrada de una embajada. Una vez adentro, me encontré con el paisaje más maravilloso: ¡una máquina expendedora de agua fresca! Tomé uno de los vasitos de papel y lo llené una y otra vez. Mi cuerpo había estado privado de agua durante demasiado tiempo y entonces requirió mucho líquido para revertir los efectos de la deshidratación.
El salmista comparó la sed física con la espiritual: «Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía» (Salmo 42:1). Su sed se refería a un anhelo desesperado del Señor, el único Dios vivo (v. 2).
¿Anhelas algo que este mundo no puede proveer? Esa insatisfacción es la sed que el alma tiene de Dios. Corre hacia Aquel que es el único que puede apagar esa sed. «Porque [Dios] sacia al alma menesterosa, y llena de bien al alma hambrienta» (Salmo 107:9).
Sólo Jesús, el Agua viva, puede satisfacer la sed del alma.






en estos momentos donde he estado inquietada y severamente angustuada por una situacion familiar, este es el momento de poder ir beber y refrescarme en el manantial que Jesus me ofrece cada dia. y yo me pregunto ¿que harìa yo sin Ti? difinitivamente moriria. gracias Padre por Jesus por Tu SANTO ESPIRITU que es mi fortaleza, mi confianza y toda mi paz.
Senor en este precioso domingo; en el que como famila nos reunimos en la iglesia de nuestro Rey y salvador Cristo Jesus, te ruego que refresques con tu agua viva nuestros nuestros sedientos corazonez corazones, y despues animanos y esfuerzanos a seguir adelante en la carrera de nuestra fe.
en el nombre de Jesus, Amen ,Amen.
Solo tú señor puedes calmar mi sed, como dice tú palabra, el que tenga sed venga a mi y beba , “De su interior corren ríos de agua viva” gracias amado Padre celestial por permitirme beber de tu agua,tú palabra es la única agua que calma mi sed, que el Señor nos bendiga ricamente, Amén y Amén….