25 Julio 2010

Con la mirada fija

Julie Ackerman Link
LEA: Lucas 4:1-13
Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. —Hebreos 12:1-2
Biblia en un año:
Salmos 37–39
Hechos 26

Una y otra vez, mi instructor para aprender a conducir decía estas tres palabras: «Mira al frente». Esta era su manera de decirme que fijara la vista en el horizonte, no sólo en lo que me rodeaba a poca distancia. Los conductores que se la pasan mirando hacia la derecha o la izquierda es muy probable que terminen en una zanja.

Satanás es experto en provocar «distracciones al costado del camino» que nos tientan a mirarlo a él en vez de poner la vista en Jesús. Si puede captar nuestra atención, es probable que logre desviarnos del camino y retrasar nuestro progreso espiritual. ¡Incluso trató de hacer esto mismo con Jesús!

Después de que Jesús fue bautizado, Satanás trató de desviarlo proponiéndole caminos «mejores» para llevar a cabo la obra de Dios. Le dijo que podía comprobar que era el Hijo de Dios si se arrojaba de un lugar alto del templo (Lucas 4:9-11). Pero Jesús sabía que la manera de demostrarlo sería entregándose voluntariamente en la cruz, no lanzándose desde un edificio alto. Por eso, respondió: «No tentarás al Señor tu Dios» (v. 12). Jesús tenía Su vista puesta en nuestra redención y sabía que no podría concretarla si tomaba un atajo que le hiciera evitar la cruz.

La manera de no caer en zanjas espirituales es mantener los ojos puestos en Jesús (Hebreos 12:2) y no mirar, ni siquiera de reojo, las distracciones de Satanás.

Satanás no debe estar dentro de nuestro campo visual, sino detrás de nosotros. —Leonard Sweet


3 Respuestas a “Con la mirada fija”

  1. eva dice:

    de gran bendición…

  2. Roxana dice:

    Jesus nos enseno que todo lo que El hacia podia hacerlo porque se mantenia mirando a Dios. Podemos distraernos a veces, pero cuando encomendamos nuestro corazon a El, sentimos un fuerte deseo de volver a su lado, con El encontraremos fortaleza. Mientras miramos a Dios, no nos fijamos en nosotros mismos, asi Dios estara dentro de nosotros y estaremos cumpliendo el proposito eterno del Creador para cada uno de nosotros.
    Hay una expresion que dice: “Tu, Oh Dios, me ves. Cuando los ojos del alma se encuentran con el Senor quien busca, se puede decir que el cielo ha comenzado a existir en la tierra”

    • Carlos dice:

      Satanás es hábil para hacer que nos desviemos del camino. Nos puede convencer de que “seguirlo”, de una u otra forma es lo correcto, pero el Espiritú Santo nos revela su perverso plan. La decisión final está en nuestras manos. Seguir a Jesús es la correcta.

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