Lecciones de obediencia
Salmos 43–45
Hechos 27:27-44
Cuando el pequeño Kofi regresó a casa después de la escuela dominical, su mamá le preguntó qué había aprendido esa mañana. Su rápida respuesta expresó un cúmulo de cosas: «Sobre la obediencia… ¡otra vez!».
Aunque tengo muchos años más que Kofi, coincido en que la obediencia a Dios es una lección que debemos aprender una y otra vez, aunque a veces seamos reacios a hacerlo.
Oswald Chambers escribió: «El Señor no me pone reglas, pero deja bien en claro Sus normas. Si mi relación con Él se basa en el amor, haré lo que dice. […] Si vacilo, es porque amo a alguien que coloqué en Su lugar y que compite con Él; es decir, yo».
Cuando somos obedientes, le demostramos a Dios que lo amamos y que confiamos más en Él que en nosotros mismos. Arthur W. Pink dijo que el amor es «un principio activo, y que se expresa […] mediante acciones que agradan al sujeto amado». Obedecer a Dios significa renunciar a lo que nosotros queremos y decidir hacer lo que Él pide.
Dios exige obediencia de parte de Sus seguidores, y Jesús le otorgó suma importancia a este tema. En una ocasión, preguntó: «¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?» (Lucas 6:46). Y también presentó este desafío: «Si me amáis, guardad mis mandamientos» (Juan 14:15).
La obediencia a Dios es una expresión de nuestro amor a Él.






“Ahora, hermanos, os encomiendo a Dios y al mensaje de su amor. Él tiene poder para haceros crecer espiritualmente y para daros todo lo que ha prometido a su pueblo santo”
Y te mando a ellos para que les abras los ojos y no anden más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de Satanás, sino que sigan a Dios; y para que, creyendo en mí, reciban el perdón de los pecados y una herencia entre el pueblo santo de Dios
http://www.diostube.com/videos/3637/enoc-camino-con-dios-1-de-6-dr-armando-alducin
Obedecer es mejor que sacrificar, y escuchar es mejor que grasa de carnero” (1 Samuel 15:22). El consejo de Samuel significa que prestar culto cerimonial à Dios sin obedecerlo no tiene sentido.
Obediencia es el camino para ser perfeccionado por Dios y Jesus dió el ejemplo:
“Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia ; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen.” Hebreos 5:8-9
La obediencia es la verdadera prueba de nuestro amor por Cristo y el secreto para descubrir la voluntad de Dios en nuestras vidas. La obediencia a Dios nos trae bendiciones, gozo, trae frutos de justicia en nuestras vidas e influimos con estas cosas las vidas de todos aquellos que nos rodean. Ademas, tenemos las promesas de que todo lo que hacemos en nombre de Dios no es en vano. Jesus nos dio el perfecto ejemplo cuando dijo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya” Si Jesus mismo siendo Dios se sometio al Padre hasta la muerte, cuanto mas nosotros debemos hacer lo mismo… Sometiendonos a Dios hay mucho por ganar y nada que perder. Aleluya! Bendiciones.
la ley obra de fuera a adentro , la gracia de adentro hacia fuera, pregunto : que tiene mas repercusion en nuestra vida? lo que esta mas cerca de nuestras emociones <> el amor es mas fuerte que la obligacion, en servicio y en entrega; por eso una vida conmovida por la gracia refleja mas obediencia que la ley.Dios les bendiga a todos y adelante en el senor.