Manchas
Hay un refrán chino que dice algo así: Los gatos roban pollos y no cambian su naturaleza; los lobos pueden morir, pero no cambian su hambre de ovejas.
Este proverbio describe a la gente que simplemente se niega a cambiar. En español también tenemos refranes similares: «Loro viejo no aprende a hablar.» Y «Perro huevero aunque le quemen el hocico.»
Jeremías 13:23 dice: «¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas?» (Esta es una pregunta retórica que se usó por primera vez para describir la rebelión de la antigua Israel.)
Entonces, ¿puede realmente un leopardo cambiar sus manchas? Hoy leemos acerca de Saulo, quien iba de camino a Jerusalén «respirando todavía amenazas y muerte contra los discípulos del Señor» (Hechos 9:1). Dios instruyó a Ananías para que le llevara un mensaje. Ahora bien, no es muy difícil entender por qué Ananías estaba renuente a conocer al infame Saulo. Este hombre era peligroso para los cristianos. Tampoco es sorpresa leer del asombro, y probablemente incluso escepticismo, de la gente que escuchaba al Saulo «anticristiano» predicar de Jesús.
Pero Saulo era verdaderamente un hombre cambiado. Ya no perseguía a los cristianos, sino que predicaba el evangelio. ¿Qué había producido esa transformación? Un encuentro personal con Jesús. Desde la visión en el camino a Damasco a la explicación de Ananías, Dios hizo que Saulo se diera cuenta de su nueva identidad y propósito en la vida.
De la misma forma, Dios sigue revelando su sabiduría y manifestando su poder a la gente de hoy. A través de los años, los partidarios de la teoría del conductismo y los psicólogos han llevado a cabo una cantidad inmensa de investigación. Sin embargo, no pueden resolver el problema de la inclinación del corazón humano hacia la inmoralidad. El hombre simplemente no puede cambiar su naturaleza inmoral… por sí solo.
Pero Dios sí puede. Él cambió al farisaico Saulo y puede cambiar a cualquiera hoy. Aunque el leopardo no puede cambiar sus manchas, Aquel que hizo al leopardo sí puede. —Lim Chien Chong






ES MUY CIERTO,SOLOS,SOMOS INCAPACES DE CAMBIAR,PERO A TRAVEZ DE LA OBRA DEL
ESPIRITU SANTO,(TODO ES POSIBLE).
RECORDEMOS SIEMPRE QUE PARA DIOS NADA ES
IMPOSIBLE.
Hay un Himno que me gusta por su contenido que me viene a recordar que nadie puede cambiar su naturaleza pero cualquiera que le pida a Dios realizar un cambio en el, El lo hará y dice así mas o menos.
SOLO EL PODER DE DIOS PUEDE CAMBIAR TU SER LA PRUEBA YO TE DOY EL ME HA CAMBIADO A MI.
Pablo a un principio de su llamado al ministerio de llevar el evangelio por su naturaleza humana no podría realizar tan titanica labor pero con el poder de Dios en su ser (El Espíritu Santo) solo así pudo llevar a cavo su titanica misión y valla que aun sigue dando fruto y fruto en abundancia.